El temido fuego griego
El Imperio Bizantino empleó una arma incendiaria conocida como fuego griego. Se trataba de un líquido extremadamente inflamable que podía ser lanzado mediante cañones de presión o sifones, similar a una especie de lanzallamas portátil.
Características principales
- Capacidad de arder sobre la superficie del agua, lo que lo hacía letal contra buques enemigos.
- Producción secreta y composición desconocida, guardada celosamente por el Estado.
- Alcance suficiente para alcanzar embarcaciones a varios cientos de metros.
Gracias a esta tecnología, los bizantinos obtenían una ventaja estratégica decisiva en los enfrentamientos navales, pudiendo destruir flotas enteras y desmoralizar a sus adversarios.