Ropa básica de los colonos pobres
Los colonos con escasos recursos vestían prendas simples, duraderas y confeccionadas con materiales naturales como algodón, lana y cuero.
Hombres
- Camisas: de manga larga, de algodón o lana, en colores lisos o con rayas y cuadros discretos.
- Pantalones: holgados, de algodón o lana, normalmente en tonos oscuros como negro o marrón.
- Chalecos: de lana o cuero, usados para aportar calor extra.
- Abrigos: largos de lana para el invierno, a veces con capucha o cuello alto para protegerse del clima.
- Sombreros: de fieltro o cuero, para resguardarse del sol y la lluvia.
- Botas: robustas de cuero, con caña alta que protegía el tobillo durante el trabajo y los viajes.
Mujeres
- Vestidos: largos y sueltos, de algodón o lana, con un corpiño sencillo y falda recogida.
- Delantales: colocados sobre el vestido para proteger la ropa al trabajar.
- Enagua: usada bajo el vestido para dar calor y volumen.
- Chales y pañuelos: envueltos alrededor de la cabeza y el cuello para abrigarse y mantener la modestia.
- Calcetines: de lana o algodón, para mantener las piernas calientes.
- Calzado: zapatos o botines de cuero simples, con tacón bajo.
Además de estas piezas esenciales, los colonos podían llevar accesorios modestos como joyería sencilla, pañuelos y guantes.
La vestimenta de los colonos pobres era práctica y austera, reflejando las duras condiciones de la frontera, pero también mostraba su ingenio y determinación para forjar una nueva vida en la naturaleza.