Tamaño medio de una vivienda en el siglo XVIII
En el siglo XVIII el tamaño de una casa dependía de la ubicación, la riqueza del propietario y el momento concreto dentro del siglo. Para la mayor parte de la población, las viviendas eran modestamente dimensionadas.
En la mayor parte de Europa occidental y en las colonias norteamericanas, una casa típica medía entre 100 y 110 metros cuadrados (aproximadamente 1 000‑1 200 pies cuadrados) y contaba con tres o cuatro habitaciones.
Las familias acomodadas, sin embargo, podían permitirse residencias mucho más amplias, que alcanzaban varios cientos de metros cuadrados, llegando incluso a superar los 500 metros cuadrados (más de 5 000 pies cuadrados).
Estas diferencias reflejan la gran brecha entre las clases sociales y las oportunidades de espacio habitacional en el siglo XVIII.