Durante la era colonial en América, la vestimenta dependía de la región, la posición social, la ocupación y la herencia cultural. A continuación se describen las prendas más habituales.
Hombres
Camisas
Camisas holgadas de lino o algodón, de manga larga y generalmente blancas.
Pantalones (britches)
Pantalones hasta la rodilla, ceñidos con cintas, confeccionados en lana, lino o cuero.
Chalecos
Chalecos sin mangas, llevados sobre la camisa, de lana o seda, llanos o decorados.
Abrigos
Abrigos de lana o cuero para el frío, de longitud completa o a la cintura.
Sombreros
Sombreros típicos como el tricorno de tres puntas o los bombines de ala ancha.
Calzado
Zapatos y botas de cuero; las botas se usaban para actividades al aire libre o laborales.
Mujeres
Vestidos
Vestidos largos y sueltos de lino, algodón o lana, generalmente hasta el tobillo, con corpiño ajustado o más holgado.
Enagua
Enaguas de lino o algodón, usadas bajo el vestido para dar volumen y abrigo, a veces en varias capas.
Fajas (corsés)
Fajas o corsés para moldear la cintura, frecuentemente reforzados con hueso de ballena u otros materiales rígidos.
Delantales
Delantales de lino o algodón que cubrían el vestido al realizar tareas domésticas.
Sombreros y gorros
Sombreros o bonetes de paja, fieltro o seda, con distintas formas y estilos.
Calzado
Zapatos o alpargatas de madera (pattens) con correas de cuero para proteger los pies.
En general, la ropa colonial era sencilla y práctica, acorde a las duras condiciones de vida. No obstante, la riqueza y el estatus permitían a los más acomodados lucir prendas más elaboradas y lujosas.