¿Qué es un defoliante?
Los defoliantes son compuestos químicos diseñados para provocar la caída de las hojas de las plantas. Se emplean en agricultura para eliminar el follaje antes de la cosecha, en silvicultura antes de la tala y, en algunos casos, como herbicidas para suprimir vegetación no deseada.
¿Cómo actúan?
Estos productos alteran los procesos fisiológicos de la planta, impidiendo la producción de auxinas, hormonas que regulan el crecimiento. Al interrumpir la síntesis de auxina, las hojas se separan del tallo y caen.
Principales tipos de defoliantes
- Ácido 2,4‑D: auxina sintética que actúa sistémicamente, circulando por todo el tejido vegetal.
- Ácido cacodílico: defoliante sistémico que se absorbe y se distribuye por la planta.
- Endotal: defoliante de contacto que destruye las hojas al entrar en contacto directo.
- Glifosato: herbicida sistémico también usado como defoliante.
Impacto ambiental
El uso inadecuado puede contaminar suelos y cuerpos de agua, afectar insectos benéficos y fauna silvestre. Por ello, es esencial seguir estrictamente las indicaciones del etiquetado y aplicar medidas de mitigación.