Los nativos americanos jugaron un papel crucial para la supervivencia de los peregrinos del Mayflower, brindándoles apoyo en varios aspectos esenciales.
Alimentación
Durante el duro invierno de 1620‑1621, los nativos suministraron alimentos y enseñaron a cultivar maíz, calabaza y frijoles. También compartieron carne de caza, pescado y mariscos.
Refugio y materiales
Ayudaron a construir las primeras viviendas, proporcionando madera, paja y pieles de animales. Además, enseñaron a levantar cercas para proteger los cultivos y a montar trampas y enrejados para la pesca.
Idioma
Transmitieron palabras y frases básicas en su lengua, como “hola”, “adiós” y “gracias”, facilitando la comunicación y el intercambio cultural.
Medicina tradicional
Compartieron conocimientos de hierbas curativas. Los peregrinos aprendieron a usar corteza de sauce y milenrama para aliviar el dolor, así como otras plantas para distintas dolencias.
Habilidades de supervivencia
Enseñaron técnicas de caza, pesca y trampas, y cómo localizar agua y alimentos en la naturaleza. También instruyeron sobre la flora y fauna local y sus usos.