Los colonos ingleses no lograron esclavizar a los nativos americanos. De hecho, la situación fue exactamente la contraria: los pueblos indígenas demostraron una notable capacidad de resistencia y supieron frustrar los intentos de esclavitud de los colonos, en parte gracias a la inmunidad que muchas tribus habían desarrollado frente a diversas enfermedades europeas.
Como resultado, muy pocos nativos americanos fueron realmente esclavizados por los colonos ingleses.