Orígenes y creencias de los puritanos
Los puritanos fueron un grupo de protestantes ingleses que consideraban que la Iglesia de Inglaterra debía purificarse de doctrinas y prácticas católicas. Su objetivo era reformar la iglesia desde dentro; al no lograrlo, optaron por separarse y celebrar sus propios servicios religiosos.
Creían que la Biblia era la única autoridad en materia de fe y práctica, y enfatizaban la experiencia religiosa personal y la conversión. Además, defendían la soberanía de Dios y la predestinación de cada individuo al salvación o a la condenación.
Persecución y migración
En Inglaterra fueron perseguidos por sus convicciones y, durante el siglo XVII, muchos huyeron a los Países Bajos y a América. En 1630 fundaron la Colonia de la Bahía de Massachusetts, donde establecieron una sociedad teocrática e impusieron sus creencias a toda la comunidad.
Los puritanos describían su asentamiento como una “ciudad sobre la colina”, un modelo a seguir por otras colonias.
Legado en los Estados Unidos
Su influencia en la cultura y la sociedad estadounidenses fue profunda. Los valores y la ética puritanos contribuyeron al desarrollo de los Estados Unidos y su huella permanece visible en numerosas instituciones y tradiciones americanas.