Durante el siglo XIX, una serie de circunstancias facilitaron el sometimiento de los pueblos indígenas en los actuales Estados Unidos.
1. Enfermedades
La llegada de los colonizadores europeos trajo enfermedades mortales como la viruela, el sarampión y la influenza, contra las que los indígenas no tenían inmunidad. Estas epidemias diezmaron a la población y debilitaron su capacidad de resistencia.
2. Superioridad militar
El ejército de los Estados Unidos disponía de armas de fuego avanzadas y de una organización más estructurada que la de las tribus, lo que dificultó cualquier intento de defensa frente a la expansión estadounidense.
3. Ruptura cultural
La imposición de la cultura y los valores europeos alteró profundamente los modos de vida tradicionales, provocando pérdida de identidad y sensación de impotencia entre muchos indígenas.
4. Políticas gubernamentales de asimilación
El gobierno estadounidense aplicó medidas destinadas a integrar a los indígenas en la sociedad blanca: desplazamientos forzados, creación de escuelas de internado donde se prohibían sus costumbres y religiones, y la prohibición de prácticas tradicionales.
5. Dependencia económica
Con el tiempo, los pueblos nativos fueron cada vez más dependientes del gobierno para obtener alimentos, ropa y otros recursos básicos, lo que limitó su autonomía y facilitó el control estatal.
Como consecuencia de la combinación de estos factores, las tribus fueron sometidas y reubicadas en reservas, situación que aún persiste en gran parte.