En el año 44 a.C., el territorio bajo dominio romano incluía numerosas ciudades importantes. Entre ellas destacan:
- Roma: capital política y cultural del mundo romano.
- Corinto: principal centro urbano de la Grecia romana, recién integrada tras la conquista de Macedonia.
- Antioquía: gran metrópolis de la provincia de Siria, clave para el comercio oriental.
Estas ciudades ilustran la extensión del poder romano tanto en la península itálica como en el Mediterráneo oriental.