Contexto histórico
En 1947, mientras la zona que comprendía la actual frontera noroeste de la India, Punjab y Sindh estaba sumida en violentos enfrentamientos religiosos, la región oriental de la India, Bengal, permanecía relativamente tranquila. Algunos historiadores atribuyen esa calma a la influencia de Gandhi, pero no se puede negar que en la segunda mitad de 1946 Bengal ya había sido escenario de sangrientas disputas, lo que dejó heridas profundas entre hindúes y musulmanes.
Al producirse la partición, muchos habitantes de Bengal occidental se trasladaron a Pakistán Oriental (actual Bangladesh) y viceversa. En un principio estos movimientos se realizaron sin mayores derrames de sangre, pero al cabo de uno o dos años estalló una ola de descontento y violencia en Pakistán Oriental.
Violencia motivada por la religión y por la lengua
En Punjab y Sindh la violencia se desencadenó exclusivamente por razones religiosas. En Bengal, sin embargo, el conflicto tuvo dos caras: religiosa y lingüística. Los musulmanes urdu‑hablantes (principalmente bihari) que vivían en Pakistán Oriental fueron objeto de persecución por parte de los musulmanes bengalíes, mientras que estos últimos también atacaban a los hindúes bengalíes. Así, el territorio entero se vio sumido en sangre y cientos de miles de refugiados huyeron hacia el oeste de la India.
El Pacto Nehru‑Liaquat
El 8 de abril de 1950 se firmó el Pacto Nehru‑Liaquat, también llamado Pacto de Delhi, con el objetivo de solucionar la crisis de refugiados. Los primeros ministros de la India y Pakistán se comprometieron a proteger a las minorías y a evitar disturbios comunales, garantizando un entorno que impidiera la expulsión forzada de sus ciudadanos.
Demandas de Shyamaprasad Mukherjee
El ministro de Rehabilitación de la India, el Dr. Shyamaprasad Mukherjee, propuso que se anulara la partición de Bengal o, en su defecto, que Pakistán cediera territorio adicional para asentar a los desplazados. El primer ministro Jawaharlal Nehru consideró esas propuestas poco realistas. En protesta, el 8 de abril de 1950 Mukherjee y el ministro Kshitish Chandra Nyogi renunciaron al gabinete nehruniano.
Flujo masivo de refugiados hindúes
A partir de 1954 se registró una nueva oleada de migración hindú desde Pakistán Oriental hacia la India. En 1954 llegaron, en promedio, 6 600 hindúes desplazados al mes; en 1955 la cifra se duplicó, alcanzando los 13 500 mensuales. En 1956 la media superó los 20 000 mensuales, con picos de 19 206 en enero y 43 534 en febrero. Al cerrar el año, aproximadamente 320 000 hindúes habían cruzado la frontera.
El primer ministro Nehru comparó la gravedad de este problema con la cuestión de Cachemira, describiéndola como "más seria y compleja".
En abril de 1956 el gobierno indio endureció las normas de tránsito para los desplazados, lo que ralentizó, pero no detuvo, la llegada de refugiados. El ministro de Rehabilitación, M. C. Khanna, explicó que la gente huía porque "se veían obligados a abandonar sus hogares y sufrían inseguridad y discriminación en la vida cotidiana". En 1957 llegaron 10 920 hindúes y en 1958, 4 898.
Tras la imposición del gobierno militar de Ayub Khan en Pakistán en 1958, Pakistán Oriental quedó bajo la sombra de la represión militar proveniente de Pakistán Occidental.