El deseo de Midas
En la mitología griega, el rey Midas pidió al dios Dionisio que todo lo que tocara se convirtiera en oro. El dios accedió y le concedió el famoso "toque de oro".
La maldición
Al principio, Midas se sintió feliz, pero pronto descubrió que el don era una verdadera condena. Cada objeto, incluso la comida y la bebida, se transformaba en oro, dejándolo sin posibilidad de alimentarse.
El arrepentimiento
Desesperado, Midas imploró a Dionisio que le quitara el poder. El dios accedió a su petición y le indicó que se bañara en el río Pactolo.
La liberación
Al sumergir sus manos en las aguas del Pactolo, el toque de oro se disipó. Midas recuperó la capacidad de tocar objetos normales y pudo volver a vivir sin la amenaza de morir de hambre.