El mumming, también llamado guizing o baile con disfraces, es una tradición escénica que se ha formado a lo largo de siglos a partir de diversas costumbres ancestrales de distintas regiones del mundo.
1. Celebraciones celtas y germánicas del solsticio de invierno
En la época precristiana, muchas culturas celtas y germánicas organizaban festividades durante el solsticio de invierno. El mumming era un elemento central: actores enmascarados representaban actos simbólicos para ahuyentar a los malos espíritus y atraer la buena suerte para el año venidero.
2. Saturnalia romana
La Saturnalia, celebrada en diciembre, invertía los roles sociales y fomentaba la igualdad temporal. Esclavos y amos intercambiaban posiciones y la gente se vestía con disfraces. Con el tiempo, estos rasgos se fusionaron con tradiciones locales, influyendo en la evolución del mumming en distintas culturas europeas.
3. Obras de misterio medievales
Durante la Edad Media, los dramas religiosos o "obras de misterio" se representaban en festividades e incluían personajes con trajes y máscaras. El mumming incorporó estos elementos, transformándose en una forma más secular y comunitaria de teatro callejero.
4. Tradiciones navideñas inglesas
En Inglaterra, el mumming quedó estrechamente ligado a la Navidad. Grupos de mummers, a menudo encabezados por el "Lord of Misrule", recorrían los hogares durante los doce días de Navidad, ofreciendo cantos, bailes y actos cómicos a cambio de comida y bebida.
Con el paso del tiempo, el mumming absorbió influencias de todas estas fuentes y se diversificó en distintas variantes regionales. Hoy en día persiste como práctica folklórica en países como Inglaterra, Irlanda, Estados Unidos, Canadá y otras regiones marcadas por la presencia de colonizadores europeos.