Edad Neolítica (aprox. 8000‑3500 a.C.)
Durante este periodo, la humanidad experimentó transformaciones fundamentales que sentaron las bases de la civilización moderna.
Establecimiento de comunidades permanentes
Los cazadores‑recolectores comenzaron a vivir en aldeas fijas, adoptando la agricultura como principal medio de subsistencia.
Domesticación de animales
Se inició la cría controlada de ganado, como vacas y cerdos, que proporcionaba carne, leche y fuerza de trabajo.
Innovaciones en herramientas
Se perfeccionaron técnicas de talla, creando hachas de piedra pulida y armas como arcos y flechas más eficaces.
Alfarería
La producción de cerámica se expandió, permitiendo almacenar alimentos, cocinar y elaborar objetos rituales.
Desarrollo textil
Se aprendió a hilar y tejer fibras vegetales, dando origen a los primeros tejidos.
Estructuras sociales complejas
Emergieron comunidades tribales con jerarquías y roles especializados, marcando los inicios de la organización social.