Historia antigua

¿De qué materiales se construían las rotondas celtas?

Las rotondas celtas, viviendas circulares típicas de la Edad del Hierro, se construían con los recursos que cada región ofrecía. No existía un modelo único; los materiales y las técnicas variaban según la disponibilidad local y la época.

Madera

La madera era el recurso más frecuente. Se empleaban robles, fresnos y avellanos para la estructura de postes y vigas. Las paredes se recubrían con entramado de varillas (wattle) y una capa de barro (daub).

Piedra

En zonas montañosas o con abundancia de piedra, se levantaban rotondas de mampostería seca, es decir, sin mortero. Estas construcciones eran duraderas y aprovechaban la geología local.

Tierra y arcilla

Donde la madera y la piedra escaseaban, se utilizaba una mezcla de tierra, arcilla y paja, conocida como cob. Esta masa se modelaba para formar muros gruesos y aislantes.

Tejas de paja

Los techos se cubrían con materiales vegetales: paja, cañas, junco o carrizo, atados a una estructura de madera para crear una cubierta gruesa y aislante.

En resumen, las rotondas celtas reflejan la adaptación de las comunidades a su entorno, empleando madera, piedra, tierra y paja según la disponibilidad de cada zona.