Los incas desarrollaron una variedad de construcciones que servían tanto como viviendas como centros administrativos, religiosos y defensivos.
Qollqas
Gran almacén de piedra distribuido por todo el imperio, utilizado para guardar alimentos, ropa, armas y otros bienes.
Tambos
Estaciones de descanso para viajeros, compuestas por varias habitaciones alrededor de un patio central, que ofrecían comida y refugio.
Kallankas
Edificios amplios y polivalentes destinados a ceremonias religiosas, reuniones políticas y banquetes, decorados con relieves y pinturas intrincadas.
Canchas
Complejos residenciales de la élite inca, formados por varios edificios alrededor de un patio central, a menudo con jardines y fuentes.
Pucarás
Fortalezas construidas en puntos estratégicos, como pasos de montaña y cruces de ríos, para defender el territorio de ataques enemigos.