Caza
Los habitantes de Skara Brae eran cazadores experimentados y obtenían una parte importante de su dieta mediante la caza. Capturaban ciervos, jabalíes salvajes, conejos y aves, utilizando arcos, flechas, lanzas y trampas. Además, contaban con perros domesticados que los asistían en la persecución.
Pesca
La pesca también era esencial. Aprovechaban tanto el mar como los lagos y ríos cercanos, empleando redes, líneas y trampas. Entre los peces que consumían estaban el bacalao, el eglefino, la sardina y el salmón. Asimismo, recolectaban mariscos como mejillones, lapas y ostras.
Agricultura
Practicaban la agricultura cultivando cebada, avena, trigo y diversas hortalizas. Criaban ganado – vacas, ovejas y cerdos – y utilizaban su estiércol como fertilizante natural para los cultivos.
Recolección
Complementaban su dieta recogiendo plantas silvestres: bayas, nueces, raíces y algas marinas, además de otras especies comestibles que se encontraban en la costa.
Gracias a la combinación de caza, pesca, agricultura y recolección, los aldeanos de Skara Brae lograban una alimentación variada que les permitía sobrevivir en un entorno riguroso.