Orígenes y fundación
Bizancio surgió como una pequeña aldea tracia situada en la ribera del Cuerno de Oro.
Fue fundada en el 657 a.C. por colonos griegos provenientes de Megara, que la convirtieron rápidamente en un próspero centro comercial.
Transformación bajo Constantino
En el siglo IV d.C., el emperador romano Constantino I eligió Bizancio como la nueva capital del Imperio Romano. La ciudad fue rebautizada como Constantinopla y pasó a ser la capital del Imperio Bizantino.