Cosméticos principales
Kohl: polvo negro elaborado a partir de galena (sulfuro de plomo) o antimonio. Se aplicaba en el contorno de los ojos y las cejas y se creía que protegía contra infecciones oculares.
Henna: tintura natural obtenida de las hojas de la planta de henna. Se usaba para colorear el cabello, las uñas y la piel. Además, se le atribuían propiedades medicinales, como reducir la inflamación y refrescar la piel.
Ocre rojo: pigmento natural de óxido de hierro. Se utilizaba para pintar el rostro y el cuerpo, y se le asignaban poderes mágicos.
Otros elementos de adorno
Las mujeres mesopotámicas también empleaban perfumes, aceites aromáticos y joyería para realzar su apariencia. El cuidado personal era una fuente de orgullo y se consideraba esencial para la belleza y el estatus social.
Ejemplos según el género
Mujeres: aplicaban kohl alrededor de los ojos y cejas, henna en el cabello, uñas y piel, y ocre rojo en el rostro y cuerpo. Además, utilizaban perfumes, aceites perfumados y joyas.
Hombres: también usaban kohl en los ojos y cejas, y en ocasiones teñían sus barbas con henna. Los perfumes y aceites aromáticos les servían para mantenerse limpios y frescos.
Importancia cultural
El maquillaje formaba parte integral de la vida mesopotámica, usado por personas de todas las edades y clases sociales. Se le atribuían beneficios tanto prácticos como mágicos, considerándose indispensable para la higiene personal y la belleza.