En la historia del Antiguo Egipto, varias mujeres llegaron a ejercer el poder como faraonas o co‑regentes. A continuación, se presentan algunas de las más destacadas.
Sobekneferu
Sobekneferu fue la primera mujer en ostentar el título de faraona. Gobernó durante la duodécima dinastía, alrededor del 1800 a.C. Algunos historiadores la consideran co‑regente junto a su hermano Amenemhat IV, pero lo más probable es que haya ejercido el poder de forma independiente durante un período.
Hatshepsut
Hatshepsut es una de las faraonas más célebres y exitosas. Su reinado, en la dinastía XVIII, se extendió de 1479 a 1458 a.C. Inicialmente co‑gobernó con su hijastro Tutmosis III, pero pronto se proclamó la única soberana. Su mandato se caracterizó por la paz, la prosperidad y importantes logros artísticos.
Nefertiti
A diferencia de las anteriores, Nefertiti no llegó a ser faraona, pero su influencia fue enorme. Como Gran Esposa Real de Akhenatón, desempeñó un papel clave en la política y la religión durante la dinastía XVIII.
Tawosret
Tawosret fue la última gobernante de la dinastía XIX. Accedió al trono tras la muerte de su esposo Seti II y reinó aproximadamente entre 1189 y 1186 a.C. Aunque su gobierno fue breve y estuvo marcado por la inestabilidad, demostró ser una líder capaz que mantuvo la autoridad egipcia en tiempos difíciles.