Artesanos de clase popular
La mayor parte de la población egipcia, incluidos los artesanos, vivía en viviendas modestas construidas con ladrillos de barro o piedra. Estas casas solían constar de una o dos habitaciones con techo plano y se agrupaban en aldeas o barrios urbanos, muy próximas unas a otras.
Artesanos acomodados
Los artesanos que trabajaban para la corte real o los templos disponían de hogares más amplios y elaborados. Sus residencias podían incluir varios ambientes, como patio interior, cocina y baño, y estaban decoradas con pinturas, relieves y mobiliario de madera, metal o marfil.
Artesanos de élite
Los artesanos encargados de los trabajos más prestigiosos, como la construcción de la tumba del faraón, habitaban palacios de gran tamaño. Estas viviendas contaban con decenas de estancias, materiales de alta calidad, jardines y piscinas, y generalmente se ubicaban en la ribera del Nilo.
Otros tipos de refugios
Además de las casas permanentes, los egipcios utilizaban carpas, chozas y cuevas, principalmente en zonas remotas o durante desplazamientos.