Contexto histórico
Los vikingos llegaron a Irlanda entre los siglos VIII y XI, estableciendo asentamientos costeros y realizando incursiones.
Impacto lingüístico
Aunque hubo contactos prolongados, no existen pruebas de que el nórdico antiguo haya dejado una huella significativa en el gaélico irlandés. La mayor parte del vocabulario irlandés proviene del gaélico nativo y, más tarde, del inglés tras la colonización.
Excepciones limitadas
Algunos préstamos escandinavos, como knapp (cuchara) o skúta (casa), se conservan en nombres de lugares y términos náuticos, pero su número es escaso.