No existen pruebas que demuestren que el Imperio romano matara intencionalmente a personas inocentes. Sin embargo, al igual que en la actualidad, la guerra conllevaba víctimas colaterales; muchos inocentes perdieron la vida como consecuencia de los conflictos en los que participaba Roma.
Antecedentes En agosto de 1941, tras haber aniquilado a las fuerzas soviéticas en la zona, el ejército alemán envió a los Einsatzgruppen a la ciudad ucraniana de Bila Cerka. La población judía era numerosa y, bajo la dirección del comandante del 6.º Ejército, el mariscal de campo Walter von Reichen