Atenas fue el principal centro histórico de la región de Ática, al sureste de la Grecia continental. Se asienta sobre una península rocosa en forma de triángulo que se adentra en el mar Egeo. A pesar de su terreno montañoso, la zona cuenta con tres llanuras importantes: Eleusis, Atenas y Maratón. El puerto de la ciudad era Pireo. Los atenienses surgieron de diversas oleadas pacíficas de migrantes que se establecieron allí. Según la leyenda más difundida, el primer rey fue Aegeo, cuyo hijo Theseo dio esplendor a la polis.
Organización política: las reformas de Solón
En la segunda mitad del siglo VII a.C. la desigualdad social en Ática se agudizó bajo el dominio aristocrático. Los pequeños propietarios se vieron arruinados por la competencia del trigo extranjero y se vieron obligados a endeudarse con los ricos aristócratas; al no poder pagar, quedaban como arrendatarios de sus propias tierras o incluso esclavos. Al mismo tiempo, comerciantes y artesanos plebeyos estaban excluidos del poder político, monopolizado por la nobleza. La situación estaba a punto de desencadenar una guerra civil, por lo que los nobles tuvieron que ceder.
Entre las primeras reformas destaca la de Dracón, que introdujo leyes escritas y severas, castigando incluso las faltas menores con la muerte. Sin embargo, Solón se erige como el legislador más equilibrado. Perteneciente a la clase alta ateniense (eupátridas) y reconocido por su sabiduría y moderación, había viajado por Asia, donde se relacionó con filósofos y artistas. Al regresar, afrontó la crisis con sentido práctico y promulgó normas que sentaron las bases de la futura democracia.
Reformas sociales y económicas de Solón
- Anuló definitivamente todas las deudas que asfixiaban al sector agrícola.
- Libertó a los deudores esclavizados por sus créditos.
- Prohibió los préstamos con la vida del deudor como garantía.
- Fomentó la producción de olivo y vid como pilares de la economía.
- Impulsó la industria y el comercio mediante la mejora de pesos y medidas.
- Introdujo una moneda más ligera y manejable.
- Eliminó los privilegios de clase; la riqueza pasó a ser el único criterio de distinción.
- Restauró la pequeña propiedad agraria.
Con estas medidas, Solón sentó las bases de la democracia y dejó un legado para la humanidad.
Reformas políticas de Solón
Solón reorganizó el gobierno ateniense, creando los tres poderes clásicos de la democracia: ejecutivo, legislativo y judicial.
Poder legislativo
Estaba integrado por la Bóveda de los Cuatrocientos (conocida como el Senado) y la Asamblea del Pueblo. Los cuatrocientos, elegidos por un año, preparaban las leyes que la Asamblea debía aprobar. La Asamblea reunía a todos los ciudadanos mayores de 20 años, sin distinción de riqueza, y votaba levantando la mano.
Poder ejecutivo
Lo ejercía el Arcontado, compuesto por nueve arcontes elegidos por la Asamblea entre los miembros de la primera clase social. Uno de ellos, el Arconte Religioso, dirigía los cultos y juzgaba los crímenes religiosos; los demás actuaban como ministros encargados de ejecutar las leyes.
Poder judicial
Se dividía entre la Junta de los Helíastos (6 000 ciudadanos de la cuarta clase, mayores de 30 años) y el Areópago, la suprema corte compuesta por antiguos arcontes vitalicios, encargada de asuntos religiosos, educativos y de homicidios premeditados.
Organización social de Atenas
Atenas presentaba una marcada desigualdad social, típica de las sociedades antiguas. Las principales categorías eran ciudadanos, metecos y esclavos.
Ciudadanos
También llamados verdaderos atenienses, descendían de los íonios y gozaban de igualdad ante la ley. La ciudadanía era un privilegio heredado de padre a hijo y confería el derecho a participar en la vida política.
Metecos (extranjeros)
Residentes extranjeros dedicados al comercio y la industria. No eran ciudadanos, por lo que no podían votar ni poseer tierras. Los hijos nacidos en Ática de padres no atenienses también eran considerados metecos.
Esclavos
Conformaban la clase oprimida, compuesta mayormente por prisioneros de guerra. Realizaban trabajos forzados, podían ser vendidos, pero sus vidas eran respetadas. Representaban aproximadamente un tercio de la población total.
Organización económica
La economía ateniense se basaba en la agricultura y el comercio.
Agricultura
Los primeros habitantes cultivaban cereales como cebada, trigo y higos en los valles y en la gran llanura de Atenas, que se extendía desde Eleusis hasta la zona oriental de la llanura de Maratón.
Comercio
La proximidad al mar convirtió a los atenienses en excelentes marineros y comerciantes. Desde el puerto de Pireo exportaban a Asia, Egipto y las colonias del Mediterráneo. Importaban frutas y vinos de las islas cercanas, madera y metales de Tracia, tapices y perfumes del Oriente, y cereales del Mar de Mármara y el Mar Negro.
Otras actividades económicas
Se destacaban la apicultura en zonas montañosas como Himeto, la extracción de mármol en Pentélico y la explotación de plata en Laurión.
Imperio colonial ateniense
Tras la invasión persa, Atenas fue quemada, pero después de la victoria en Salamina recuperó su esplendor y se convirtió en una potencia colonizadora. Familias atenienses, partiendo del puerto de Pireo, fundaron colonias comerciales en la costa del Mar Negro, en Sicilia (destacando Messina y Siracusa) y en la región africana de Cirenaica, al oeste de Egipto. Así surgió un extenso imperio con más de 200 ciudades distribuidas por Europa, Asia y África.
Educación en Atenas
A diferencia de la educación militar de Esparta, la ateniense buscaba formar al ser humano integralmente, tanto física como intelectualmente. En la infancia, las niñas aprendían a coser y tocar instrumentos en el gynaeceum, mientras que los niños recibían educación formal.
De los 0 a los 7 años, los niños estaban bajo el cuidado de sus padres; a partir de entonces asistían a una escuela privada acompañados de un pedagogo (esclavo encargado de la supervisión). Allí aprendían a leer, escribir, contar y recitar fragmentos de la Iliada y la Odisea, analizando también valores como el coraje y la lealtad. También recibían instrucción en música y gimnasia. Platón afirmaba: “Hay dos disciplinas esenciales: la música para la educación del alma y la gimnasia para la del cuerpo”.
A los 14 años ingresaban al gymnasium para recibir educación física bajo la guía de un maestro especializado, buscando armonizar cuerpo y espíritu. Entre los 18 y 20 años cumplían el servicio militar llamado epebeia, que consistía en la defensa de los campos y fortalezas. Al cumplir los 20 años, juraban fidelidad a las leyes con la promesa: “Me someteré a las leyes y obedeceré a los magistrados; si alguien intenta destruirlas, la defenderé con mi vida”. Ese juramento marcaba la plena participación del ciudadano en los derechos y deberes de la polis.