Historia antigua

Un Jagdpanther solitario en el norte de Prusia: 16 tanques soviéticos en 90 minutos

Un Jagdpanther solitario en el norte de Prusia: 16 tanques soviéticos en 90 minutos

Contexto y el protagonista

Hermann Bix nació en Silesia en 1914 y se alistó en el ejército alemán en 1935. Sirvió en la 4.ª División Panzer (MPa) y, tras varias campañas en el Frente Oriental, quedó como subteniente al final de la guerra. En octubre de 1941 destruyó con su Pz III a todo un batallón motorizado soviético, y fue herido dos veces cuando su tanque fue derribado.

La misión del 22 de marzo de 1945

En marzo de 1945 el 4.º Ejército alemán estaba atrapado en el enclave de Prusia Oriental después de la gran ofensiva soviética de enero. La escasez de blindados obligó a asignar a la división seis Jagdpanther, cazatanques basados en el Pz V Panther pero equipados con un cañón de 88 mm de largo alcance.

El 22 de marzo, el sargento Bix y dos compañeros se encontraban en Preusisch Stargard (hoy Starogard Gdański, Polonia), a unos 40 km al sur de Danzig. Su misión era retrasar el avance soviético para permitir la retirada de la infantería alemana.

El enfrentamiento

Al iniciar la acción, el Jagdpanther de Bix se quedó sin munición mientras los otros dos vehículos se retiraban. El tanque quedó aislado, oculto tras una pila de escombros.

«Cuando la niebla se disipó vi dos tanques soviéticos acercarse cautelosamente por una colina. No eran T‑34 ni KV‑1, eran Sherman. Con mi cañón de 88 mm los neutralicé a 1 200 m y los soviéticos no se atrevieron a avanzar», recordó Bix.

Primeras destrucciones

Infantería alemana, sin tanques, apoyó al Jagdpanther como flanqueadora. Tras diez minutos, Bix había abatido dos tanques soviéticos y, pese a que sólo disponía de 20 proyectiles perforantes y 5 explosivos, siguió enfrentándose a nuevas oleadas.

Unos soviéticos intentaron engañarlo con cañones falsos; Bix disparó con munición explosiva y observó cómo una columna completa de tanques avanzaba a 1 200 m. Un disparo cayó sobre un árbol que se partió y cayó sobre un tanque, inmovilizándolo en una zanja.

La filia de dieciséis tanques

Con precisión extrema, Bix y su artillero eliminaron uno a uno los tanques de la filia. En menos de diez minutos, once tanques soviéticos fueron destruidos; varios más quedaron atrapados en zanjas o incendiados por la confusión generada por el fuego y el humo.

Cuando sólo quedaban dos proyectiles, Bix ordenó la retirada. Un tanque soviético apareció a 300 m a la derecha del pueblo, pero el terreno fangoso dificultó la maniobra del pesado Jagdpanther. Finalmente, el cañón alemán alcanzó al vehículo, que los tripulantes abandonaron mientras el tanque se consumía en llamas.

Conclusión y legado

Tras la batalla, Bix y su tripulación lograron volver a su zona y sobrevivieron al conflicto. En 1956 ingresó en el ejército de la República Federal de Alemania, donde sirvió hasta 1970. Murió en 1986, recordado por haber destruido 16 tanques soviéticos en aproximadamente dos horas durante una de las últimas batallas del Frente Oriental.

Un Jagdpanther solitario en el norte de Prusia: 16 tanques soviéticos en 90 minutos