El absolutismo inglés se inicia con Enrique VII, de la dinastía Tudor, en 1485 y concluye con Carlos II, de los Estuardo, en 1685.
Con el apoyo de la burguesía, Enrique Tudor, coronado como Enrique VII, fundó una dinastía que gobernó entre 1485 y 1603.
Resumen del absolutismo inglés
A diferencia de otras monarquías europeas, el poder del monarca inglés estuvo limitado desde 1215 por la Carta Magna. Por ello, además de la nobleza y la Iglesia, los reyes debían tener en cuenta al Parlamento.
En el siglo XV estalló la Guerra de las Dos Rosas (1455‑1485), un conflicto civil entre las casas de Lancaster y York. Los Lancaster triunfaron y se inauguró el reinado de Enrique VII.
El grado de poder absolutista de cada monarca varió según los profundos cambios políticos y económicos que vivió Inglaterra.
Una de las primeras medidas de Enrique VII fue reducir la autoridad de la nobleza, quitándoles la prerrogativa de administrar justicia. También patrocinó las expediciones marítimas de John Cabot en 1497, dentro de una política mercantilista.
Otro aspecto distintivo fue la cuestión religiosa. Durante el reinado de Enrique VIII se produjo la ruptura con la Iglesia católica y nació la Iglesia Anglicana, ya subordinada al monarca.
El apogeo del absolutismo inglés se sitúa en el reinado de Isabel I. La soberana consolidó la reforma protestante, fomentó la piratería para acrecentar las arcas del Estado y fundó la primera colonia inglesa en Norteamérica, Virginia, en 1607.
Al morir sin descendencia, Isabel I dejó un vacío que desencadenó una crisis del absolutismo.
Los Estuardo tomaron el trono. Sus monarcas enfrentarían dos revoluciones que acabarían con el poder absoluto de los reyes ingleses.
Revolución puritana
La Revolución puritana se desarrolló durante la Guerra Civil Inglesa (1642‑1648) y estuvo marcada por el enfrentamiento entre el rey y el Parlamento. Un Parlamento debilitado exigía participar en decisiones como la imposición de impuestos, la autorización de detenciones y la convocatoria de ejércitos.
El conflicto también tenía un trasfondo religioso: grupos opositores al anglicanismo, como presbiterianos y puritanos, estaban descontentos con la Iglesia oficial.
La crisis política culminó en la guerra civil de 1642, que enfrentó al rey Carlos I contra el líder parlamentario Oliver Cromwell, quien salió victorioso.
Al final del conflicto, Carlos I fue arrestado y ejecutado. Cromwell tomó el poder, no como rey, sino proclamando una república en 1649. La monarquía solo se restauró en 1658, iniciando el periodo conocido como la Restauración.
Véase también: Revolución puritana
Absolutismo en Francia (para contraste)
En Francia, el absolutismo surgió tras la victoria en la Guerra de los Cien Años (1337‑1453), que expulsó a los ingleses, reforzó el nacionalismo y fortaleció la autoridad real. Su máximo se alcanzó bajo la dinastía Borbónica, especialmente con Luis XIV, el «Rey Sol», quien redujo los poderes de la nobleza, potenció la influencia burguesa en la economía y elevó a Francia como potencia dominante en Europa.
Comprende el proceso leyendo los artículos:
- Estado moderno
- Preguntas sobre el absolutismo
- Estado absoluto