Introducción
Dicen que en el amor y en la guerra todo vale. Esta historia lo demuestra: el romance entre el británico Horace Greasley y la alemana Rosa Rauchbach durante la Segunda Guerra Mundial.
Los inicios de Horace
En la Navidad de 1918 nacieron los gemelos Harold y Horace en Ibstock, un pequeño pueblo de Leicestershire, Inglaterra. Decidieron quedarse en casa para ayudar en la granja familiar; Horace también trabajaba algunas horas en la barbería del pueblo, donde se enteró de la invasión alemana a Checoslovaquia. Ese hecho marcó el rumbo de su vida.
En 1939, tras la aprobación del Military Training Act, los dos hermanos, de 21 años, fueron reclutados y enviados a la British Expeditionary Force (BEF). En mayo de 1940 la BEF fue obligada a retirarse a Dunkirk, y los gemelos desaparecieron en el caos de la evacuación.
Captura y campos de prisioneros
El 25 de mayo de 1940 Horace fue capturado en Carvin, al sur de Lille. Junto a otros prisioneros, realizó marchas forzadas de diez semanas a través de Francia y Bélgica hasta llegar a Clervaux, Luxemburgo. Finalmente fueron enviados al Stalag XXI‑D en Silesia, Polonia, donde el trabajo era extenuante, la comida escasa y las condiciones inhumanas.
En 1941 fueron trasladados a Lamsdorf, otro campo en Polonia, donde, aunque el trabajo en la cantera de mármol era duro, los prisioneros recibían duchas calientes y algo más de comida. Allí Horace conoció a Rosa Rauchbach, la hija de 17 años del empresario que dirigía la cantera. Rosa trabajaba como intérprete en los campos.
El encuentro y el romance
Horace quedó prendado de Rosa desde el primer momento. Consciente de que ella no lo notaría, decidió recuperar su dignidad y su aspecto de joven de 23 años. Tras varias semanas de recuperación, comenzaron a verse a escondidas; lo que empezó como coqueteo se transformó en encuentros furtivos.
Un año después, Horace fue trasladado a un campamento cerca de Auschwitz, a 40 km de Rosa. Parecía el fin del romance, pero no lo fue.
Escapada y resistencia
En el nuevo campo, Horace utilizó sus conocimientos de peluquería para ganarse la confianza de los guardias y obtener cierta libertad de movimiento. Con la ayuda de otros prisioneros que trabajaban fuera, organizó una fuga y se reunió con Rosa en el bosque detrás de la cantera.
Rosa le confesó que necesitaba escapar, pero no sabía a dónde. Decidieron que su destino sería Suecia, país neutral a 420 km. Mientras Horace planeaba su propia fuga, Rosa, con la ayuda de los compañeros, introducía frutas, verduras y una radio que les permitía seguir el curso de la guerra. Durante dos años y medio mantuvieron más de doscientos contactos clandestinos.
Fin de la guerra y destino
El 24 de mayo de 1945 los prisioneros fueron liberados. Horace regresó al Reino Unido, pero no pudo reunirse con Rosa; ella murió al dar a luz a un hijo nonato de Horace. Horace volvió a Leicestershire, abrió una peluquería y, más tarde, una empresa de transportes donde conoció a su futura esposa. Se casó y, en 1988, se trasladó a Alicante, España.
Legado
En 2008 se publicó su autobiografía Do the birds still sing in Hell? (¿Siguen cantando los pájaros en el infierno?), donde relata sus penurias y su historia de amor. Horace falleció en 2009 a los 91 años. La productora Silverline adquirió los derechos para adaptar el libro al cine; se rumorea que Robert Pattinson podría interpretar a Horace.