Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936
Los Juegos Olímpicos de 1936 se celebraron en Berlín del 1 al 16 de agosto, una decisión tomada en 1931, dos años antes de que el Partido Nazi accediera al poder. A pesar de los llamamientos al boicot de varios países, la mayoría optó por participar; sólo la Segunda República española se abstuvo y organizó el “Olimpiada Popular de Barcelona”, que fue interrumpida por la Guerra Civil. En total, casi 4 000 atletas de 49 naciones compitieron en 19 disciplinas y 129 pruebas. El régimen de Adolf Hitler utilizó el evento como vitrina para exhibir la supuesta superioridad de la raza aria y eliminó los carteles antisemitas de la ciudad.
El polémico encuentro Perú‑Austria
En la fase de cuartos de final de fútbol, el seleccionado peruano, que había vencido a Finlandia 7‑3, se enfrentó a Austria, país de origen de Hitler, en el estadio Hertha Platz el 8 de agosto. Tras 75 minutos los austriacos lideraban 2‑0, pero en los últimos 15 minutos Perú igualó el marcador con goles de Jorge Alcalde y Alejandro Villanueva. Durante la prórroga, el árbitro anuló tres goles peruanos, aunque el delantero “Lolo” Fernández marcó dos, dejando el resultado final 4‑2 a favor de Perú.
Este triunfo humilló a la selección austriaca y contravenía la propaganda nazi que buscaba demostrar la supremacía aria. Alemania presentó una queja ante el Tribunal de Apelaciones alegando que los aficionados peruanos que habían invadido el campo intimidaron a los jugadores austriacos, incluso afirmando que uno de ellos sacó una pistola. También se argumentó que el estadio no cumplía los requisitos técnicos para un partido de fútbol.
La protesta y la retirada de Perú
El tribunal, compuesto exclusivamente por europeos, fijó una audiencia para el 10 de agosto a las 10 h. La delegación peruana llegó tarde debido a una parada de desfile nazi en las calles. Con el apoyo del Comité Olímpico y de la FIFA, se decidió anular el encuentro y ordenó que se jugara nuevamente a puerta cerrada.
Perú rechazó la decisión, considerándola un robo, y temía que jugar sin público facilitara otro fraude. En señal de solidaridad, toda la delegación olímpica peruana (59 atletas) abandonó los Juegos el 12 de agosto. Colombia siguió su ejemplo, mientras que Argentina, Chile, Uruguay y México expresaron su apoyo sin retirarse del evento. En Lima, la noticia provocó protestas frente al consulado alemán, y la delegación recibió una cálida bienvenida en el puerto de Callao, donde la multitud los aclamó como héroes.
Legado y reflexión
El equipo peruano demostró dignidad al negarse a participar en un supuesto “rematch” impuesto por un régimen que buscaba ensuciar su victoria. Michael Dasso, miembro del Comité Olímpico Peruano, declaró: “No confiamos en el deporte europeo; hemos venido y solo encontramos a unos comerciantes.” Esa frase resuena hoy, cuando los intereses económicos continúan dominando los mundiales de fútbol, como la Copa del Mundo Brasil 2014.
“No confiamos en el deporte europeo. Hemos venido y solo encontramos a unos comerciantes.” – Michael Dasso
Colaboración del escritor e historiador Luciano Andrés Valencia.
