Introducción
Sin duda, la muralla más larga del mundo es la famosa Gran Muralla China. En Europa existe otra similar, aunque mucho más pequeña, la Muralla de Ragusa. Entre las que ya no existen destacan las murallas de Benín, en África, que en su momento fueron la estructura más extensa construida por el hombre.
Kumbhalgarh: la segunda muralla más extensa
En la India se erige un ejemplo impresionante, considerado la segunda muralla más larga del planeta después de la china: el fuerte de Kumbhalgarh. Sus muros perimetrales recorren 36 kilómetros, serpentean entre colinas boscosas y son lo suficientemente anchos para que ocho caballos puedan pasar lado a lado.

Ubicación y origen
El fuerte se sitúa en la cadena montañosa de los Aravalli, en el estado de Rajastán, al oeste de la India. Su construcción comenzó en 1458 sobre los restos de una fortaleza anterior de origen desconocido, bajo el mandato del gobernante de Mewar, Rana Kumbha, quien también fundó al menos 32 de los 84 fuertes que defendían la región. La edificación de los muros perimetrales se prolongó casi un siglo y fue ampliada en el siglo XIX.

Características arquitectónicas
Situado a 1 100 metros de altitud, Kumbhalgarh es el punto más alto de Rajastán. Dentro de sus murallas, de más de 4 metros de grosor en la fachada, se encuentran siete imponentes puertas fortificadas y hasta 364 templos, de los cuales 300 son jainistas y el resto hindúes. El complejo, que constituye una verdadera ciudad amurallada, alberga palacios, enormes reservorios y cisternas.

La cisterna Lakhola
La cisterna Lakhola es la mayor de todas, con 5 kilómetros de longitud, 200 metros de ancho y 12 metros de profundidad. En la base de las estatuas situadas en la puerta Hanuman Pol se encuentran inscripciones que detallan la construcción del fuerte.
Historia bélica
Kumbhalgarh se mantuvo impenetrable durante gran parte de su historia, resistiendo los asedios de sultanes musulmanes. Sólo una vez fue capturado: en 1576, el ejército del emperador mogol Akbar logró tomarlo tras un prolongado asedio que dejó al bastión sin suministro de agua potable.

Legado y leyendas
Según la tradición local, las murallas se iluminaban con lámparas y antorchas de tal modo que, por la noche, los campesinos podían trabajar en los extensos terrenos interiores como si fuera de día.
El fuerte estuvo en uso hasta finales del siglo XIX y hoy forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es accesible para los visitantes y resulta especialmente impresionante al atardecer, cuando sus muros se iluminan espectacularmente durante unos minutos.

Precauciones para los visitantes
Las autoridades advierten que, aunque la mayoría de los dispositivos defensivos han sido desactivados, en las zonas más remotas pueden permanecer trampas y mecanismos ocultos, lo que supone un riesgo para los turistas.