Aventureros y exploradores
Muchos llegaron impulsados por la curiosidad y el deseo de descubrir territorios desconocidos. La promesa de aventuras y la emoción de lo inexplorado fueron motivaciones tan fuertes como cualquier necesidad económica.
Criminales y marginados
Algunos buscaban escapar de la justicia o de una vida de exclusión social. La nueva tierra ofrecía la oportunidad de comenzar de nuevo, lejos de los estigmas y las penas.
Sirvientes bajo contrato
Otros eran trabajadores vinculados por contratos de servidumbre. Se les prometía tierra o una compensación económica a cambio de varios años de labor, lo que les motivó a emigrar.