Introducción
Zhoukoudian (también escrito Chou‑k'ou‑tien en Wade‑Giles) es un yacimiento arqueológico situado a 42 km al suroeste del centro de Pekín, cerca del pueblo de Zhoukoudian, en la municipalidad de Pekín, China. El complejo comprende unas cuatro áreas de asentamiento y alberga la mayor colección conocida de fósiles de homínidos extintos, principalmente Homo erectus, con alrededor de 40 esqueletos incompletos, conocidos popularmente como el “Hombre de Pekín”. También se han hallado restos de humanos anatómicamente modernos (H. sapiens). Estos descubrimientos son fundamentales para el estudio de la evolución humana.

Historia de los descubrimientos
Los restos homínidos se hallaron en una serie de grietas llenas de bloques y loess, erróneamente denominadas "cuevas", en un acantilado de piedra caliza. En 1921, el geólogo sueco J. Gunnar Andersson, fascinado por los relatos locales sobre "huesos de dragón" usados en la medicina tradicional, exploró esas grietas y encontró fragmentos de cuarzo que podrían haber servido como herramientas de corte primarias. Andersson propuso que los huesos encontrados eran realmente fósiles humanos.
En 1927, el antropólogo canadiense Davidson Black recuperó un molar homínido y, basándose en él, describió una nueva especie: Sinanthropus pekinensis, es decir, el “Hombre de Pekín”. Las excavaciones a gran escala comenzaron en 1929.

Durante las décadas siguientes, los arqueólogos desenterraron cráneos completos, mandíbulas, dientes, huesos de piernas y otros restos de hombres y mujeres de distintas edades. Posteriormente, estos fósiles fueron re‑clasificados como H. erectus. Las capas fósiles han sido datadas, indicando que el sitio fue ocupado por primera vez hace aproximadamente 230 000 años, lo que sugiere una supervivencia relativamente tardía de esta especie.

Tecnología y uso del fuego
Los hallazgos revelaron que el Hombre de Pekín poseía una tecnología avanzada: raspadores y cinceles de piedra, varios hachas de mano y herramientas especializadas para distintas tareas. También se reportó la presencia de depósitos de ceniza y huesos carbonizados, lo que sugería que habían dominado el fuego para cocinar y calentarse. Sin embargo, un re‑análisis realizado en 1998 no encontró evidencia de hogueras; las supuestas capas de ceniza resultaron ser sedimentos húmedos arrastrados por la escorrentía y la carbonización de los huesos se debió a incendios provocados por rayos.
Daños y conservación
Durante la Segunda Guerra Mundial, los fósiles más importantes se perdieron cuando intentaron ser sacados clandestinamente de China para su resguardo; nunca fueron recuperados. Tras el conflicto, las excavaciones continuaron y se descubrieron muchos fragmentos adicionales de H. erectus, aunque todavía quedan áreas sin explorar.
En 1987, Zhoukoudian fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En 1995, ante la preocupación por el deterioro y el riesgo de colapso de algunas grietas, se lanzó un proyecto conjunto UNESCO‑China para preservar e investigar el sitio.

