
Pedro I (Pyotr Alexeievich Romanov), más conocido como Pedro el Grande (Piotr Veliki), nació el 9 de junio (30 de mayo) de 1672 en Moscú y murió el 8 de febrero (28 de enero) de 1725 en San Petersburgo. Fue hijo de Alexis I (1629‑1676) y Natalia Naryshkina (1651‑1694). Se proclamó zar de Rusia en 1682 y, a partir de 1721, se convirtió en el primer emperador del Imperio Ruso, cargo que mantuvo hasta su muerte.
Juventud
Al morir Alexis I en 1676 quedaron cuatro hijos supervivientes: Fedor, Iván, Sofía Alejéievna (de la primera esposa, María Miloslavskaya) y Pedro (de la segunda esposa, Natalia Naryshkina). Cuando Fedor falleció en 1682, Iván (16 años) y Pedro (10 años) fueron proclamados co‑zar, la única vez en la historia rusa que dos monarcas gobernaron simultáneamente.
Tras la revuelta de Moscú de 1682, Sofía Alexeievna depuso a Natalia del poder regente (1682‑1689). Durante su regencia, firmó la paz con Polonia‑Lituania (1686) y el tratado de Nertchinsk con la China Qing (1689), que limitó el acceso ruso al mar de Japón pero abrió relaciones comerciales.
Pedro fue confinado con su madre en la aldea de Preobrazhenskoye, bajo la tutela del monje Nikita Zotov. En el verano de 1689, aprovechó la debilidad de la regente y, con la ayuda del general escocés Patrick Gordon, tomó el monasterio de la Trinidad‑San‑Serge como base. Ese mismo año obligó a Sofía a retirarse a un convento, y él y su hermano Iván compartieron el poder hasta la muerte de Iván en 1696.
Durante este periodo, Pedro rodeó su corte de jóvenes extranjeros –el suizo François Lefort, el escocés Patrick Gordon y varios técnicos holandeses y alemanes– que le introdujeron en la cultura y la ciencia occidental. Su primera pasión fue la navegación, despertada al observar una pequeña canoa inglesa en la casa de su abuelo.
Consolidación del poder y primeras campañas
En 1694, tras recuperar el control absoluto, Pedro inició una serie de reformas destinadas a transformar Rusia en una potencia europea. En 1695 lanzó una expedición contra los tártaros de Crimea y, tras no lograr tomar Azov, fundó el astillero de Vorónezh y creó la primera armada imperial rusa. Azov cayó en 1696 y, en 1698, Pedro estableció la base naval de Taganrog.
El tratado de Constantinopla (1700) reconoció a Rusia el control de Azov y Taganrog, marcando la primera victoria militar rusa en territorio extranjero en siglos.
La Gran Embajada (1697‑1698)
En diciembre de 1696, Pedro anunció a la Duma la organización de una "Gran Embajada" a Europa. Viajó bajo el nombre de Pierre Mikhaïlov, visitó Prusia, el Imperio Habsburgo, los Países Bajos, Inglaterra y Viena, estudiando artillería, construcción naval y ciencias. Sus diplomáticos buscaban alianzas contra el Imperio Otomano, aunque la disputa por la sucesión española desvió la atención europea.
Regreso y conflictos internos
La embajada se truncó cuando supo de la revuelta de los estreleski en Moscú. Regresó apresuradamente en septiembre de 1698 y sofocó la rebelión con ayuda de Gordon. En el proceso, encarceló a su primera esposa, Eudoxia Lopukhina, y más tarde se casó con Marta Skavronska, quien se convirtió en Catalina I.
Guerra del Norte (1700‑1721)
Aliada con Dinamarca y Polonia, Rusia enfrentó a Suecia y a Carlos XII en la Gran Guerra del Norte. Tras la humillante derrota en Narva (1700), Pedro reconstruyó su ejército y, en 1703, fundó San Petersburgo y el fuerte de Pedro y Pablo en la desembocadura del Neva.
La victoria decisiva llegó en la batalla de Poltava (1709), donde la táctica de tierra quemada y el endurecimiento del ejército ruso derrotaron a los suecos. El conflicto se extendió a la guerra ruso‑turca (1710‑1711), terminando con la derrota rusa en la batalla de Stănișești y la pérdida temporal de Azov.
El conflicto con Suecia culminó en 1721 con el Tratado de Nystad, que cedió a Rusia la mayor parte del litoral báltico.
Emperador de todas las Rusias
El 2 de noviembre de 1721, el Senado otorgó a Pedro el título de "Emperador de todas las Rusias", sustituyendo el de zar. Fue reconocido rápidamente por Polonia, Prusia y Suecia. En 1724 coronó a su segunda esposa, Catalina, como emperatriz.
Reformas y modernización
Militares y administrativas Pedro reorganizó el ejército siguiendo el modelo europeo, fundó la Marina Imperial y creó la Tabla de Rangos (1722) para limitar el poder de la nobleza y promover el mérito.
Sociales y culturales Introdujo impuestos peculiares (como el impuesto a la barba), prohibió el uso del kaftán tradicional y promovió la vestimenta occidental. En 1704 estableció un impuesto a la barba, que luego eximió a los religiosos.
Económicas Reformó la moneda, introdujo el rublo de plata basado en el thaler y fomentó la industria, el comercio y la educación, enviando a jóvenes rusos a estudiar al extranjero.
Religiosas En 1721 creó el Sínodo Sagrado, sustituyendo al patriarca y colocando la Iglesia bajo control estatal.
Fundación de San Petersburgo
En 1703 Pedro fundó la ciudad en la desembocadura del Neva, convirtiéndola en la nueva capital en 1712. La construcción se realizó con trabajo forzado de decenas de miles de siervos y tuvo un alto costo humano. La ciudad se diseñó al estilo occidental, con canales y arquitectura inspirada en Ámsterdam.
Vida personal
Pedro se casó dos veces: con Eudoxia Lopukhina (con quien tuvo tres hijos) y, después de su destitución, con Marta Skavronska (Catarina I), con quien tuvo once hijos, entre ellos la futura emperatriz Isabel I. Los historiadores discuten su orientación sexual; se menciona una relación cercana con el suizo François Lefort.
Legado y sucesión
Al morir en 1725 sin designar heredero, la sucesión quedó incierta. La guardia proclamó a Catalina I, quien reinó hasta 1727, seguida por Pedro II, la emperatriz Ana y, finalmente, Isabel I. Las reformas de Pedro sentaron las bases de la Rusia moderna y su capital, San Petersburgo, sigue siendo la segunda ciudad más poblada del país.
Distinciones y obras
Orden del Elefante (Dinamarca) y Orden del Águila Blanca (Polonia). Entre sus escritos destaca el diario de 1698‑1721, publicado en Berlín (1773).
En la cultura
Películas: "Pierre le Grand" (1937‑1939) y la serie "La juventud de Pedro el Grande" (1980). Literatura: obras de Tolstói, Henri Troyat y Jean des Cars.