Los autores de la época victoriana compartían una serie de rasgos que marcaron la literatura del siglo XIX.
1. Preocupaciones morales y éticas
Estaban profundamente interesados en la moralidad y la ética, reflejando los valores sociales y religiosos de su tiempo. Temas como el deber, la virtud y la responsabilidad social aparecen con frecuencia en sus obras.
2. Comentario social
Muchos utilizaban la literatura como herramienta para criticar la sociedad, abordando la división de clases, la pobreza, los derechos de la mujer, la industrialización y la injusticia social.
3. Realismo
El realismo se convirtió en el estilo dominante. Los escritores buscaban representar la vida tal como era, retratando a personas comunes en situaciones cotidianas y atendiendo a los detalles más minuciosos.
4. Sentimentalismo y patetismo
Era habitual encontrar momentos de intensa emotividad. Los autores empleaban el patetismo para generar empatía y compasión en el lector.
5. Uso de simbolismo y alegoría
Frecuentemente incorporaban imágenes simbólicas y alegorías para transmitir significados profundos, a menudo de índole moral, espiritual o filosófica.
6. Escritura detallada y descriptiva
Prestaban una gran atención a la descripción de personajes, escenarios y acontecimientos, creando experiencias literarias ricas y envolventes.
7. Exploración de la identidad
La formación de la identidad, el autodescubrimiento y el crecimiento personal eran temas recurrentes. Los personajes suelen emprender viajes de autoconocimiento y confrontar sus deseos y conflictos internos.
8. Elementos góticos
La fascinación por lo gótico se manifestaba en atmósferas oscuras, lo macabro, lo sobrenatural y escenarios misteriosos, aportando suspense y horror a muchas obras.
9. Serialización
Muchas novelas se publicaban por entregas en revistas y periódicos, lo que influía en la estructura narrativa y el ritmo de la trama.
10. Énfasis en los valores familiares
Se subrayaba la importancia de la familia y la vida doméstica, reflejando las normas y expectativas sociales de la época.
Estos rasgos compartidos dieron lugar a un corpus literario rico y diverso que captura los aspectos culturales, sociales e intelectuales del periodo victoriano.