No existe evidencia de que Eratóstenes creyera que la Tierra fuera plana. Por el contrario, sus cálculos de la circunferencia terrestre y su mapa del mundo demuestran que la concebía como una esfera.
Utilizando la diferencia de sombras entre Alejandría y Siena (actual Asuán) durante el solsticio de verano, estimó la longitud del meridiano y, a partir de ello, calculó la circunferencia del planeta con notable precisión para su época.