Orígenes del lino
Las primeras pruebas de producción de lino se remontan al periodo Neolítico, alrededor del año 10 000 a.C., en el antiguo Cercano Oriente, particularmente en la zona de Mesopotamia, que corresponde al actual Irak.
En el Antiguo Egipto el lino se convirtió en un material de gran prestigio. Era apreciado por su suavidad y durabilidad, y se utilizaba tanto para ropa como para objetos funerarios, considerándose un símbolo de lujo y riqueza.