Historia antigua

El regimiento más condecorado de EE. UU. estuvo formado por soldados nisei

Una referencia del cine y la historia real

En la famosa película Karate Kid el señor Miyagi recuerda a su esposa fallecida mientras él estaba en el frente durante la Segunda Guerra Mundial. Lo curioso es que, a diferencia de lo que sugiere la ficción, Miyagi no luchó para el ejército japonés sino para los Estados Unidos, formando parte del 442º Regimiento de Infantería, una unidad compuesta exclusivamente por soldados nisei (estadounidenses de origen japonés) que se convertiría en la más condecorada de la historia militar del país.

Internamiento y respuesta de los nisei

Tras el ataque a Pearl Harbor, el 19 de febrero de 1942 el presidente Roosevelt autorizó la creación de campos de internamiento para los casi 120.000 residentes de ascendencia oriental que el gobierno consideró sospechosos. En la costa oeste se construyeron varios centros y, bajo la Orden Ejecutiva 9006, el FBI arrestó a miembros de la comunidad japonesa. Un segundo mandato, la Orden Ejecutiva 9102, extendió la detención a todos los ciudadanos de origen japonés, incluidos dos tercios nacidos en EE. UU.

Solo en Hawái, donde un cuarto de la población era nisei, la medida resultó inviable por su importancia económica y laboral. En lugar de internarlos, se disolvió la Guardia Territorial de Hawái y se formó la unidad de ingenieros Varsity Victory Volunteers, que realizó tareas de construcción sin recibir salario. Posteriormente, los 1.300 soldados de la Guardia Nacional que permanecieron en la isla se agruparon en el Hawaiian Provisional Battalion, que partió el 5 de junio hacia el continente para entrenar en Camp McCoy (Wisconsin) y recibió el nombre oficial de 100º Batallón de Infantería, apodado “One Puka Puka”.

Creación del 442º Regimiento

En enero de 1943 el 100º Batallón completó su entrenamiento y se unió a un segundo grupo de 800 nisei del continente, formando así el 442º Regimiento de Infantería bajo el mando del coronel Charles W. Pence. A pesar de la sospecha inicial y de que se les asignó inicialmente tareas de vigilancia y trabajo policial, la necesidad de mano de obra y la valentía de los reclutas (más de diez mil solicitaron ingresar) obligaron al alto mando a utilizarlos en combate.

El regimiento se completó con 3.000 hombres de Hawái y 800 del continente, y se estructuró junto a dos unidades de apoyo: el 522º Batallón de Artillería de Campaña y la 232ª Compañía de Ingenieros de Combate. Mientras el 100º Batallón cruzaba el Atlántico en agosto de 1943, el 442º se entrenaba en los Estados Unidos.

Despliegue en Europa

Inicialmente se pretendía que los nisei sirvieran solo en el Pacífico, pero el Teniente General Clark los incorporó al Quinto Ejército en Italia. Su primer combate fue el desembarco en Salerno (29 de septiembre de 1943), donde avanzaron 24 km en un día. Después combatieron en Montecassino, Anzio y en la famosa acción de Castellina Marittima, abriendo paso al avance hacia Roma.

En Francia, el 442º fue asignado al Séptimo Ejército y participó en la liberación de los Vosgos, donde rescataron al llamado “Batallón Perdido” del 141º Regimiento de Infantería de Texas, rompiendo el cerco enemigo con una carga de bayonetas bajo el grito “Banzai!”.

El 522º Batallón de Artillería

Esta unidad acompañó al 63º Ejército en la ofensiva contra la Línea Siegfried y, al cruzar a Alemania, se convirtió en la única unidad nisei que combatió en territorio alemán. Liberaron tres mil prisioneros del campo de concentración satélite Kaufering IV Hurlach y, tras la rendición alemana, participaron en la captura de criminales nazis.

Condecoraciones y legado

El 442º terminó la guerra como el regimiento más condecorado de la historia de EE. UU., con 18.143 medallas, entre ellas 21 Medallas de Honor. En 2011 recibió la Medalla de Oro del Congreso como reconocimiento póstumo. A lo largo del conflicto pasó por sus filas más de 14.000 combatientes, entre ellos dos senadores de Hawái, artistas, profesores universitarios y deportistas.

A su regreso, muchos nisei enfrentaron discriminación: se les negó el acceso a restaurantes, al American Legion y, en la mayor parte del país, a empleos. Sin embargo, el GI Bill les permitió estudiar, comprar viviendas y abrir negocios, lo que en la década de 1960 los consolidó como profesionales destacados y contribuyó a que Hawái se convirtiera en el quincuagésimo estado de la unión.

Su lema, “Go for broke!” (¡Arriesga todo!), resume la determinación con la que estos soldados demostraron su lealtad a Estados Unidos, pese a la injusticia que sufrieron en casa.