Historia antigua

La resistencia francesa en Lille gana tiempo para la evacuación británica en Dunkerque

Contexto de la campaña

En la fase inicial de la Segunda Guerra Mundial, los nombres de batallas como Stalingrado, El Alamein o la Batalla de las Ardenas son familiares. Sin embargo, otras acciones menos conocidas tuvieron una repercusión decisiva. La defensa de Lille, en el norte de Francia, fue una de ellas: logró frenar a las fuerzas alemanas durante casi cuatro días, lo que dio al British Expeditionary Force (BEF) el tiempo necesario para ejecutar la evacuación de Dunkerque.

La situación estratégica

Lille es una ciudad interior situada a unos 65 km de la costa de Dunkerque, en la frontera con Bélgica. Tras el fracaso de la contraofensiva franco‑británica en Bélgica (primavera de 1940), quedó claro que una retirada terrestre sería imposible por motivos logísticos y geográficos. Se optó, entonces, por una arriesgada evacuación marítima, conocida como Operación Dynamo.

El clima adverso obstaculizó a los tanques del general Heinz Guderian, creador del Blitzkrieg, y la disputa con el mariscal von Kluge retrasó el avance alemán, favoreciendo la operación de rescate.

La defensa de Lille

El 27 de mayo, tras la rendición belga, la mayor parte del BEF se concentró en la ribera del río Lys. En la zona también operaban el III Cuerpo francés y, atrapados en Lille, los Cuerpos IV y V, comandados por los generales Aymes y Altmayer bajo el mando del general Jean‑Baptiste Molinié.

Estos cuerpos estaban integrados, en su mayoría, por soldados procedentes de Argelia, Túnez y Marruecos. Se enfrentaron a tres divisiones panzer (4ª, 5ª y 7ª) y a cuatro divisiones de infantería alemanas (11ª, 217ª, 253ª y 267ª) bajo el mando del general Kurt Waeger.

Con apenas 30 000 franceses y 5 000 británicos, la defensa era una clara desproporción. Aún así, se intentaron dos rupturas del cerco:

Primer intento (28 de mayo)

La 2ª División de Infantería del Norte de África (2 DINA), liderada por el mayor general Pierre Dame, y la 5ª DINA, bajo el general Augustin Agliany, intentaron cruzar los ríos Deûle y el puente de Moulin Rouge. Ambas acciones fracasaron, aunque lograron capturar a varios soldados alemanes, entre ellos al general Fritz Kuhn.

Segundo intento (29 de mayo)

Dos compañías y algunos tanques cruzaron otro puente, pero fueron repelidos por una intensa lluvia de fuego. Molinié decidió entonces abandonar los intentos de salida y preparar una defensa estática dentro de la ciudad.

Los combates se concentraron en los suburbios, donde los franceses obligaron a los alemanes a avanzar casa por casa. La falta de alimentos, municiones y la presencia de la población civil obligaron a los defensores a solicitar la capitulación.

La resistencia francesa en Lille gana tiempo para la evacuación británica en Dunkerque

Consecuencias

El 31 de mayo, al anochecer, se firmó la rendición. El siguiente día, el general Waeger permitió que las tropas rendidas desfilaran con sus armas, gesto que provocó su destitución por orden de Hitler.

Aunque cuatro días pueden parecer poco, ese tiempo fue suficiente para que las divisiones alemanas se desviaran de las playas de Dunkerque, donde la presión recaía principalmente en la Luftwaffe. Gracias a ello, el general Gort organizó una defensa que protegió la evacuación.

La Operación Dynamo, concluida el 4 de junio, logró rescatar a 224 000 británicos y 95 000 soldados aliados, a costa de dejar atrás cientos de miles de vehículos y suministros. Sin la valiente resistencia de Lille, la evacuación habría sido mucho más costosa y probablemente imposible.