Los primeros animales y la explosión cámbrica
Los primeros animales formaron comunidades ecológicas complejas hace más de 550 millones de años, sentando las bases evolutivas para la explosión cámbrica, según un estudio dirigido por Rebecca Eden, Emily Mitchell y colaboradores de la Universidad de Cambridge, publicado en la revista de acceso abierto PLOS Biology.
Origen y declive de la fauna ediacárica
Los primeros animales aparecieron hacia el final del período Ediacárico, hace aproximadamente 580 millones de años. Sin embargo, el registro fósil muestra que, tras un auge inicial, la diversidad disminuyó en la etapa previa a la espectacular explosión de biodiversidad conocida como la explosión cámbrica, casi 40 millones de años después.
Hipótesis de una extinción masiva
Algunos científicos han interpretado este descenso como evidencia de una extinción masiva de la fauna ediacárica alrededor de los 550 millones de años, posiblemente provocada por una catástrofe ambiental. No obstante, investigaciones anteriores no habían analizado la estructura de esas antiguas comunidades ecológicas.
Metacomunidades fósiles y análisis
Para evaluar la hipótesis de una extinción masiva, los autores estudiaron la estructura de metacomunidades en tres conjuntos fósiles que abarcan los últimos 32 millones de años del período (entre 575 y 543 millones de años). Utilizaron datos paleoambientales publicados, como la profundidad del océano y las características de la roca, para buscar patrones que indiquen especialización ambiental e interacciones entre especies.

Resultados: complejidad creciente
El análisis reveló una estructura comunitaria cada vez más compleja en los conjuntos fósiles más recientes, lo que sugiere que las especies se volvían más especializadas y aumentaban sus interacciones interespecíficas hacia el final del Ediacárico, un proceso típico de sucesión ecológica.
Competencia, no extinción
Los autores concluyen que la disminución de la diversidad se debió a la exclusión competitiva, no a una extinción masiva. Además, indican que rasgos dinámicos de la ecología y la evolución, asociados habitualmente con la explosión cámbrica —como la especialización y la contracción de nichos— ya estaban presentes en las primeras comunidades animales del tardío Ediacárico.
Implicaciones
Como señala Mitchell: «Descubrimos que los motores de la explosión, es decir, la complejidad comunitaria y la adaptación a nichos, comenzaron durante el Ediacárico, mucho antes de lo que se pensaba. El Ediacárico fue la mecha que encendió la explosión cámbrica».
Contexto geológico
Durante el Ediacárico, todos los continentes formaban un único supercontinente llamado Pannotia, que existió entre aproximadamente 600 y 540 millones de años atrás. La fauna de esa época estaba compuesta por organismos multicelulares con morfología y fisiología distintas a los de los períodos posteriores; aún no habían desarrollado conchas ni esqueletos, y su relación con los organismos posteriores a la explosión cámbrica sigue sin estar clara.