En la Europa feudal, las labores de los campesinos variaban según la estación, la zona y las exigencias del señor feudal. A continuación se presenta una visión general de las tareas más habituales a lo largo del año.
Primavera
- Preparar los campos para la siembra: limpiar restos, arar la tierra y aplicar abonos.
- Sembrar o plantar los cultivos.
- Cuidar el ganado: alimentarlo y atender a vacas, cerdos y gallinas.
- Reparar herramientas y equipos agrícolas.
Verano
- Mantener los cultivos: deshierbar, regar y proteger de plagas y enfermedades.
- Cosechar granos, verduras y frutas.
- Hacer heno: cortar y secar hierba para el alimento del ganado en invierno.
- Colaborar en obras de construcción o reparación en las tierras del señor.
Otoño
- Recoger y almacenar la cosecha: granos, hortalizas y frutas.
- Preparar los campos para el invierno: arar y fertilizar.
- Sacrificar y conservar animales para el consumo invernal.
- Finalizar obras de construcción o reparación antes del frío.
Invierno
- Trillar el grano y prepararlo para el molido.
- Aclarar el grano para separar la paja del salvado.
- Moler el grano en harina con molino o a mano.
- Reparar herramientas y equipos.
- Realizar oficios artesanales o actividades generadoras de ingresos en los períodos de inactividad.
- Asistir a los servicios religiosos y participar en ceremonias eclesiásticas.
Los campesinos estaban ligados a la tierra y debían prestar servicio laboral al señor un número determinado de días a la semana, además de cumplir otras obligaciones como pagar rentas o entregar productos específicos.