Relación entre puritanos y nativos americanos
La relación entre los puritanos y los pueblos nativos de América fue compleja y cambiante, pero en términos generales los puritanos no tenían intenciones pacíficas.
Creían ser el pueblo elegido por Dios y consideraban que tenían un derecho divino sobre las tierras del Nuevo Mundo. Para ellos, los nativos eran “paganos” y un obstáculo para construir una sociedad conforme a sus ideales religiosos.
Por ello, muchos puritanos buscaban activamente convertirlos al cristianismo o desplazarlos de sus territorios. Esta actitud se reflejó en episodios como la Guerra del Rey Felipe (1675‑1678), en la que la resistencia indígena se encontró con la expansión puritana.
En resumen, aunque algunos individuos pudieron haber intentado relaciones más amistosas, la política y la visión dominante de los puritanos estaba orientada a la conversión o al desplazamiento de los nativos, más que a la coexistencia pacífica.