Esclavos domésticos (oiketes)
Los esclavos domésticos, también llamados oiketes, se encargaban de las tareas del hogar: limpieza, cocina, preparación de alimentos y servicio a sus amos. En ocasiones los acompañaban en viajes y gestionaban la administración de la casa.
Esclavos agrícolas
Trabajaban en los campos cultivando la tierra, cosechando los productos y cuidando del ganado. Su labor era esencial para la economía rural de las polis.
Esclavos artesanos
Estos esclavos poseían habilidades especializadas en oficios como la carpintería, la metalurgia, la cerámica y la producción textil. Sus productos a menudo se destinaban al mercado de lujo o a la dotación de los hogares aristocráticos.
Esclavos educados
Un pequeño número de esclavos recibía educación y desempeñaba funciones de tutor, secretario, médico o músico. Gracias a sus conocimientos, algunos llegaban a influir en círculos intelectuales.
Esclavos mineros
Laboraban en peligrosas minas subterráneas extrayendo metales preciosos y otros minerales valiosos. Las condiciones de trabajo eran extremadamente duras y arriesgadas.
Esclavos de galera
Remaban en los remos de los barcos, sobre todo en las galeras de guerra. Estaban encadenados a sus puestos y sufrían condiciones de vida muy severas.