En un señorío feudal la economía giraba en torno a diversas actividades esenciales para la subsistencia y el mantenimiento del feudo.
Agricultura
La agricultura era la actividad principal. El dominio se dividía entre la demesna, cultivada directamente por el señor y sus siervos, y las parcelas de los campesinos, trabajadas por los siervos. Estos debían pagar al señor en forma de trabajo, productos o ambas cosas.
Ganadería
La cría de ganado —bueyes, ovejas, cerdos y caballos— complementaba la producción agrícola, proporcionando carne, leche, lana, cuero y fuerza de tiro.
Caza y pesca
La caza y la pesca constituían fuentes importantes de alimento. El señor y sus caballeros cazaban en bosques y campos, mientras los siervos pescaban en ríos y arroyos.
Herrería
El herrero fabricaba y reparaba herramientas, armas y demás objetos de metal, siendo esencial para la vida del feudo.
Tejido
Los siervos tejían telas de lana, lino u otras fibras naturales, que se utilizaban para ropa, ropa de cama y otros usos domésticos.
Molienda
El molinero molía el grano para obtener harina, base de panes, pasteles y otros alimentos básicos.
Fabricación de cerveza
El cervecero elaboraba cerveza, una bebida muy consumida en el entorno feudal.
Carpintería
El carpintero construía muebles, barriles y demás objetos de madera necesarios para el hogar y la agricultura.
Zapatería
El zapatero confeccionaba calzado y otros artículos de cuero.