Una fuente primaria de la antigua Mesopotamia es cualquier documento o artefacto creado en la época que aporta información directa sobre el tema de estudio.
Tipos de fuentes primarias
Incluyen registros escritos, como tablillas cuneiformes, documentos legales e inscripciones históricas, así como objetos arqueológicos: cerámica, herramientas, armas y restos de edificaciones.
Estas fuentes son las más fiables y valiosas para la investigación histórica, ya que establecen un vínculo directo con el pasado y permiten a los investigadores conocer los pensamientos, acciones y experiencias de los habitantes de la antigua Mesopotamia.