En la arena de la antigua Roma los gladiadores no solo dependían de su destreza, sino también del equipo que llevaban. Cada tipo de combatiente tenía una vestimenta específica que combinaba protección, movilidad y, a veces, elementos decorativos para impresionar al público.
Lorica
Coraza de protección para el pecho y el abdomen, fabricada en metal, cuero o una combinación de ambos. La lorica podía variar en peso según el estilo del gladiador.
Galea
Casco que cubría cabeza y rostro, diseñado para resistir golpes y proyectiles. Los diseños eran muy variados y a menudo incluían adornos que identificaban al luchador.
Ocrea
Grebas que protegían las piernas, hechas de cuero, metal o una mezcla de ambos materiales.
Manica
Protección de brazo y hombro, generalmente una manga de cuero o metal que cubría todo el antebrazo.
Túnica
Prenda corta de lino o lana que ofrecía una ligera cobertura al cuerpo.
Subligaculum
Falda o taparrabos que cubría la zona pélvica y la parte inferior del torso.
Cingulum
Cinturón que sujetaba el subligaculum y, en algunos casos, se utilizaba como arma secundaria.
Calcei
Calzado robusto, a menudo sandalias o botas de cuero, que protegía los pies durante el combate.
Además del equipamiento básico, algunos gladiadores añadían plumas, pieles o adornos metálicos para realzar su presencia y aterrorizar a sus oponentes.