Arte de la Era Vikinga
Los hallazgos de artesanía de la Edad Vikinga se agrupan en seis estilos artísticos que reflejan la evolución decorativa entre los siglos VIII y XII. Cada estilo lleva el nombre del yacimiento donde se encontraron los objetos más representativos y se distingue por la forma en que se trabajaban los motivos animales, vegetales y geométricos.
Estilo Oseberg (finales del siglo VIII – ca. 850)
El estilo Oseberg, también llamado estilo Broa, es el más antiguo de los estilos vikingos. Se caracteriza por figuras alargadas de animales entrelazados y por la aparición progresiva de motivos de depredadores. Los hallazgos provienen principalmente de la tumba de un barco en la zona de Oslofjord, Noruega, e incluyen joyas y utensilios de madera y metal.
Los postes de cabeza tallada hallados en Oseberg muestran la transición hacia representaciones más agresivas de animales, mientras que otros objetos presentan aves semirrealistas y motivos con brotaciones semejantes a enredaderas.
Estilo Borre (siglos IX‑X)
El estilo Borre, originario del cementerio en Borre, Noruega, combina motivos animales con intrincados nudos y grifos. Los animales aparecen con rostros rectos, ojos esféricos y extremidades más esbeltas; sus orejas se alzan y sus cabezas son triangulares con narices esculpidas. Los diseños suelen ser simétricos y espejo, con nudos de pretzel y cadenas entrelazadas.
Estilo Jelling (principios del siglo X – ca. 975)
Nombrado por la tumba real de Jelling en Dinamarca, este estilo destaca por representaciones animales alargadas y estrechas, con decoraciones tipo piel y patrones de escalera. Los cuellos de los animales presentan trenzas, y las piernas se curvan en espirales. Los artesanos utilizaban una banda central para crear motivos finos y en forma de vid, y los hallazgos incluyen cruces rúnicas, joyas y objetos de madera o metal, como la famosa copa de plata de Jelling.
Estilo Mammen (950‑principios del XI)
El estilo Mammen, llamado así por la cámara funeraria de Mammen (Dinamarca), introduce los motivos vegetales – vides y acantos – que se convierten en elementos decorativos principales. La simetría pierde fuerza y los artesanos ocupan toda la superficie disponible, creando líneas asimétricas y ramificaciones retorcidas. Entre los objetos más emblemáticos destacan una hacha de hierro con incrustaciones de plata (la "Mammenaxe") y la reliquia de Cammin.
Estilo Ringerike (principios‑segunda mitad del XI)
Este estilo toma su nombre de la zona de Ringerike y de la piedra rúnica encontrada allí. Se caracteriza por contornos claros, naturales y bien definidos, con figuras animales y vegetales que aparecen en una composición más ordenada y realista.
Estilo Urnes (aprox. 1075‑1125)
El último estilo vikinga, llamado Urnes por los relieves de la iglesia de madera Urnes en Noruega, presenta animales estilizados, delgados y entrelazados, junto con serpientes de cabeza puntiaguda. La influencia del estilo Ringerike sigue presente, pero se añaden dragones alados y bucles en forma de ocho abierto. Los motivos serpenteantes simbolizan la lucha entre el bien y el mal, y los relieves de la iglesia de Urnes son los ejemplos más célebres de este estilo.