Historia antigua

Evolución del derecho de huelga y sindical en Francia

Leyes históricas

  • Ley Le Chapelier (1791): prohibía las coaliciones profesionales y las huelgas.
  • Código Penal de Napoleón I (1810): las asociaciones de más de 20 personas requerían autorización estatal y las coaliciones laborales destinadas a detener el trabajo o modificar salarios eran duramente reprimidas.
  • Ley del 27 de noviembre de 1849, bajo la presidencia de Luis‑Napoleón Bonaparte, confirmaba la prohibición del derecho de huelga, tipificándolo como delito penado.

Procedimiento

Durante el siglo XIX la huelga se convirtió en el arma de los trabajadores y, a menudo, adoptó un carácter revolucionario (por ejemplo, la huelga de los canuts en Lyon, 1831). En el Segundo Imperio surgió un movimiento obrero y Luis‑Napoleón Bonaparte mostró gran interés por él. Aunque buscaba acercar su régimen a las masas, decidió conceder algunas de las libertades exigidas por los trabajadores.

El derecho de huelga quedó reconocido en la ley de 24 de mayo de 1864, impulsada por el diputado republicano Émile Ollivier. Sin embargo, la normativa señalaba que la huelga constituía una ruptura del contrato laboral y podía justificar el despido del huelguista o la intervención de las fuerzas armadas.

Con la llegada de la Tercera República, la llamada ley Waldeck‑Rousseau del 21 de marzo de 1884 reconoció el derecho de asociación sindical. No obstante, la decisión de iniciar una huelga seguía dependiendo del empleador.

Consecuencias

  • El sindicalismo francés cobró fuerza a principios del siglo XX; las huelgas de 1936 originaron los Acuerdos de Matignon, que reconocieron derechos sindicales como dos semanas de vacaciones pagadas, la semana de 40 horas y la reforma de la legislación de convenios colectivos.
  • El derecho de huelga y el de organización sindical se consagraron como principios constitucionales en el preámbulo de la Constitución de 1946, convirtiéndose en libertades públicas tras más de un siglo y medio desde la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
  • La ley de 11 de febrero de 1950 estableció que la huelga no puede ser causa de despido, salvo por culpa grave del trabajador.
  • Inicialmente prohibidos para la función pública, el derecho de organización y el de huelga fueron reconocidos progresivamente, aunque siguen sujetos a limitaciones por razones de interés general y garantía de un servicio público mínimo.
  • Se pueden imponer restricciones a huelgas consideradas “ilegales”, como ocupaciones de locales o ralentizaciones del trabajo.
  • Estos derechos han marcado la historia contemporánea: huelgas de Renault (1947‑1948), huelgas de 1936, mayo de 1968 y los Acuerdos de Grenelle, entre otros.

Personajes clave

  • Luis‑Napoleón Bonaparte
  • Émile Ollivier
  • Pierre Waldeck‑Rousseau
  • Jean Jaurés
  • Maurice Thorez

Evolución del derecho de huelga y sindical en Francia

Publicación anterior