En ambas civilizaciones la agricultura constituía la base de la economía, pero también desarrollaron comercio, artesanía y una estructura administrativa que generaba numerosos empleos.
Egipcios
Agricultura
La gran mayoría de la población egipcia se dedicaba al cultivo de trigo, cebada, lino y una amplia variedad de hortalizas. Además, criaban ganado como vacas, ovejas y cabras.
Comercio
Exportaban sus excedentes agrícolas a otras culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo e importaban bienes de lujo, como joyas y especias.
Manufactura
Los artesanos egipcios producían cerámica, muebles, textiles y otros objetos de alta calidad que también formaban parte del comercio.
Administración pública
El Estado empleaba a un gran número de personas: soldados, funcionarios y sacerdotes, quienes garantizaban el funcionamiento del reino.
Sumerios
Agricultura
Al igual que los egipcios, los sumerios dependían de la agricultura, cultivando trigo, cebada y dátiles, y criando vacas, ovejas y cabras.
Comercio
Participaban activamente en rutas comerciales que los conectaban con otras civilizaciones del Oriente Próximo y el Valle del Indo, exportando granos y importando metales preciosos como oro y plata.
Manufactura
Sus artesanos elaboraban cerámica, joyería, textiles y otros productos que abastecían tanto al mercado interno como al externo.
Gobierno y servicio público
Los sumerios vivían en ciudades‑estado gobernadas por reyes que contaban con ejércitos, funcionarios y sacerdotes, creando numerosos puestos de trabajo.