Origen mítico
Rómulo y Remo eran los gemelos hijos de Marte, el dios romano de la guerra. Según la leyenda, fueron abandonados en el Tíber y una loba los amamantó, criándolos hasta la edad adulta.
La disputa por la fundación
Los hermanos discreparon sobre el lugar donde debía erigirse la nueva ciudad: Rómulo eligió la colina Palatina, mientras que Remo prefería la Aventina. Decidieron resolver la cuestión mediante un concurso de augurios.
Rómulo observó una bandada de doce buitres, señal que, según la tradición, lo proclamaba vencedor. Remo sólo vio seis buitres y, por tanto, perdió el desafío.
Fundación y tragedia
Rómulo fundó la ciudad en la Palatina y marcó su límite trazando un surco alrededor de la colina. Declaró que quien cruzara ese surco sería ejecutado. Desafiando la orden, Remo saltó el surco y Rómulo lo mató.
Significado para los romanos
Para los romanos, Rómulo y Remo representaban los fundadores divinos de Roma y encarnaban la fuerza y el coraje del pueblo. Creían que Rómulo era un líder favorecido por los dioses, y que Remo, aunque derrotado, simbolizaba lealtad y valentía.