Los niños que tenían la suerte de recibir educación en la Edad Media asistían a distintas instituciones, según su posición social y la zona donde vivían.
Tipos de escuelas medievales
Escuelas parroquiales
Ligadas a la iglesia o al monasterio local, impartían alfabetización básica y enseñanza religiosa tanto a niños como, en algunos casos, a niñas.
Escuelas catedralicias
Situadas junto a la catedral, ofrecían una formación más avanzada y servían como preparación para estudios superiores.
Escuelas monásticas
Operadas dentro de monasterios y conventos, brindaban una educación profunda a los niños (y ocasionalmente a las niñas) que deseaban ingresar a la vida monástica.
Escuelas de capillas (chantry)
Financiadas por particulares adinerados o gremios, estaban destinadas a un número limitado de alumnos y combinaban instrucción académica con formación religiosa.
Escuelas gremiales
Fundadas por corporaciones de artesanos y comerciantes, se centraban en la capacitación práctica para los oficios del gremio.
Cortes reales y nobles
Los hijos de la nobleza recibían su educación en el hogar, bajo la tutela de maestros particulares que les enseñaban caballería, literatura, idiomas, etiqueta cortesana y otras materias.
Universidades
En el siglo XII surgieron las primeras universidades, que se convirtieron en centros de estudio superior y atraían a estudiantes de toda Europa. Allí se impartían disciplinas especializadas como teología, derecho, medicina y filosofía.