Contexto histórico
La Guerra de los Siete Años (1756‑1763) enfrentó a las principales potencias europeas, y en América del Norte el conflicto se manifestó entre Gran Bretaña y Francia por el control del territorio de la Nueva Francia.
Objetivos de los beligerantes
Los británicos, bajo el mando del general James Wolfe, buscaban capturar la ciudad de Quebec para romper el dominio francés en la región del Río San Lorenzo. Los franceses, dirigidos por el marqués de Montcalm, defendían la ciudad, que era el corazón de sus posesiones en Canadá.
El desencadenante de la batalla
El 13 de septiembre de 1759, Wolfe decidió atacar sorpresivamente la zona conocida como las Llanuras de Abraham, situada en los acantilados que dominan el río. El objetivo era tomar la posición estratégica antes de que los franceses pudieran reforzar sus defensas y evitar una larga y costosa campaña de asedio.
Así, la batalla comenzó por la necesidad británica de asegurar una victoria decisiva que les permitiera controlar el Río San Lorenzo y, por ende, toda la región, mientras los franceses luchaban por mantener su última gran fortaleza en Norteamérica.